Cuando la lectura llegó a casa: una escuela que no se detuvo

Cuando las aulas cerraron, la lectura encontró una nueva puerta de entrada: los hogares. En plena emergencia sanitaria, Danny Bernales y la Red Educativa de Vilcabamba demostraron que aprender juntos también podía fortalecer los vínculos familiares y mantener viva la esperanza.
Este artículo es una versión original y contextualizada de la nota publicada por la Agencia Peruana de Noticias Andina en julio de 2020. Los datos y la fotografía se atribuyen a la fuente enlazada al final.
Una iniciativa nacida antes de la pandemia
La historia comenzó en 2018 con ¡Silencio! Vilcabambinos leyendo, una propuesta liderada por Danny Bernales Sotomayor en la institución educativa N.° 49 de Vilcabamba, provincia de Grau, Apurímac. Su propósito era sencillo y ambicioso a la vez: convertir la lectura en un hábito compartido por estudiantes de todos los niveles.
El proyecto acercó cuentos y otros textos a los niños con estrategias lúdicas. Antes de la emergencia sanitaria, sus participantes llegaron a leer entre cinco y diez libros durante el año, según la experiencia recogida por Andina.


El aula cambió de lugar
La suspensión de las clases presenciales por la COVID-19 amenazó la continuidad de muchas experiencias educativas. En Vilcabamba, sin embargo, docentes y familias decidieron trasladar la movilización lectora a cada hogar.
Así nacieron los Miércoles de Lectura en casa: encuentros realizados de 8:30 a 9:00 de la mañana como complemento de la estrategia Aprendo en Casa. Durante esos minutos, madres, padres e hijos compartían historias y construían un espacio de aprendizaje en familia.


Leer también fue una forma de acompañarse
La propuesta no se limitó a mejorar la fluidez o la comprensión. Al sentarse juntos alrededor de un libro, las familias fortalecieron su comunicación en un periodo marcado por el aislamiento y la incertidumbre.
La nota de Andina recoge el reconocimiento de padres y estudiantes, quienes observaron avances en la rapidez y fluidez lectora. Cada sesión mostró que una práctica pedagógica puede trascender el aula cuando la comunidad la hace suya.


Innovar en medio de la dificultad
La respuesta educativa de Bernales fue reconocida por el Ministerio de Educación al incluirlo entre los docentes llamados “Profesores en primera línea”: maestros que mantuvieron el aprendizaje activo con creatividad durante la emergencia.
Este reconocimiento se sumó a una trayectoria marcada por la innovación. En 2019 recibió las Palmas Magisteriales en la categoría Maestro y, ese mismo año, el Gobierno Regional de Apurímac destacó públicamente su contribución a los proyectos educativos de Vilcabamba.
Una lección que permanece
La experiencia dejó una enseñanza que continúa vigente: la escuela no está definida únicamente por un edificio. Cuando docentes, estudiantes y familias comparten un propósito, el aprendizaje puede ocurrir en la sala de una casa, alrededor de un cuento o durante treinta minutos reservados para imaginar juntos.
En tiempos difíciles, la lectura permitió que la escuela siguiera presente y que cada hogar se convirtiera en una pequeña comunidad de aprendizaje.
Conoce más sobre esta experiencia en nuestro artículo: Silencio, Vilcabambinos leyendo: una comunidad que lee.
Fuente y publicación original
Contenido elaborado a partir de la nota “Conoce al docente Danny Bernales, promotor de la lectura en Apurímac durante la cuarentena”, escrita por Luis Zuta Dávila y publicada por la Agencia Peruana de Noticias Andina en julio de 2020.
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Fotografía: ANDINA/Difusión. La imagen se presenta con atribución y enlaza directamente a su publicación de origen.