Los miércoles en que Vilcabamba se reúne para leer

Una plaza puede convertirse en biblioteca y un hogar en un lugar para descubrir historias juntos. En Vilcabamba, Apurímac, la lectura encontró ambos caminos.
El 14 de enero de 2021, FONDEP difundió la experiencia ¡Silencio!, Vilcabambinos leyendo, impulsada desde 2018 por una red educativa que reunía diferentes niveles y modalidades. La nota registraba una atención a 416 estudiantes.
De la plaza a los hogares
Antes de la pandemia, los miércoles reunían a estudiantes, docentes y vecinos en la plaza del distrito. Durante el confinamiento, la actividad pasó a las casas: las familias acordaban un horario, organizaban sus bibliotecas y compartían evidencias con los maestros por WhatsApp.
Los lectómetros permitían registrar los libros leídos. Según el testimonio recogido entonces por FONDEP, las familias habían completado entre cinco y diez libros al finalizar el año.

Una red que comparte responsabilidades
La ficha pedagógica complementa esta historia con otras acciones: bibliotecas de aula, maratones, concursos y mensajes sobre lectura en los espacios públicos. También describe equipos docentes encargados de acompañar a las familias y ofrecer retroalimentación después de las actividades.
Para adaptar la propuesta, el registro recomienda acordar tiempos y espacios, disponer de libros y establecer alianzas con familias y autoridades.
Una idea para seguir conversando
Esta experiencia invita a preguntarnos qué momento compartido podríamos reservar para leer en nuestra comunidad. Un horario posible y un acompañamiento constante pueden ser un buen punto de partida.
Fuentes y crédito fotográfico
Texto de elaboración propia basado en documentación de FONDEP. Las fotografías fueron publicadas por esa institución.